La amazonita es una piedra muy apreciada por su hermoso color verde azulado y por las propiedades que se le atribuyen, especialmente en el ámbito de la sanación emocional y la comunicación.
Propiedades y Beneficios
1. Calma y equilibrio emocional: Se le conoce como la "piedra de la calma" o "piedra de la paz". Se cree que su energía suave ayuda a aliviar el estrés, la ansiedad y las tensiones nerviosas. Se recomienda para momentos de gran agitación o para quienes buscan un estado de paz interior.
2. Comunicación y expresión: La amazonita está fuertemente asociada con los chakras de la garganta y del corazón. Se dice que promueve una comunicación clara y sincera, permitiéndote expresar tus pensamientos y sentimientos con confianza y sin miedo. Esto la hace ideal para quienes tienen dificultades para hablar en público o para expresar sus emociones.
3. Valor y fortaleza personal: Históricamente, la amazonita ha sido vista como un símbolo de coraje y valentía, asociada con la mitología de las guerreras amazonas. Se cree que usarla te llena de fortaleza mental y te ayuda a tomar decisiones importantes con claridad, liberándote de patrones de pensamiento negativos y autodestructivos.
4. Protección contra energías negativas: Se considera una piedra protectora que desvía las energías negativas. Además, se le atribuye la capacidad de absorber las radiaciones electromagnéticas de aparatos como ordenadores y teléfonos móviles, por lo que a menudo se aconseja colocarla cerca de estos dispositivos.
Usos y Limpieza
- Usos: Puedes llevar la amazonita como joya (pulsera, collar o anillo), colocarla en tu hogar o lugar de trabajo para equilibrar las energías o usarla durante la meditación para conectar con sus propiedades de calma y comunicación. Se sugiere colocarla debajo de la almohada para ayudar a conciliar el sueño y recordar los sueños.
- Limpieza y carga: Para que la amazonita mantenga su energía, se recomienda limpiarla y recargarla regularmente.
- Limpieza: Puedes limpiarla con agua corriente y jabón suave. También puedes usar métodos como el humo de incienso o palo santo, o enterrarla en tierra durante unas horas.
- Carga: Para recargarla, déjala expuesta a la luz de la luna durante toda una noche (especialmente durante la luna llena) o a la luz del sol durante un día completo.